No se puede discutir que el deporte es fuente de salud y bienestar, pero se suele olvidar que también nos puede producir numerosos tipos de lesiones, sobretodo cuando se entra en el ámbito de la competición. Ya que el deporte además de ser un acto puramente físico es también mental, lo más importante es conocer nuestras posibilidades y límites, poniendo a nuestro servicio todos los medios posibles para superarnos, sin que esto conlleve el padecimiento de lesiones.

Algunas de las patologías más frecuentes en los pies del deportista son: Fascitis plantar, sesamoiditis, metatarsalgias, periostitis tibial, tedinitis, ampollas, uñas negras (hematomas)….

Puesto que los pies son los cimientos de nuestro aparato locomotor, no debemos olvidar las repercusiones que tienen  en el resto del sistema musculoesquelético. Muchos de los dolores en piernas, rodillas, caderas y lumbares son como consecuencia de un mal apoyo de nuestros pies.

Ante tal cantidad de lesiones, tanto para su prevención como su tratamiento, se hace imprescindible el estudio de la pisada y la posterior adaptación personalizada de plantillas a medida.

La presencia de la Podología en el ámbito deportivo viene dada por:

  • Evaluar la morfología y funcionalidad del pie del deportista.

  • Examinar desde el punto de vista biomecánico el pie, como parte integrante de la cadena cinemática.

  • Prevenir la aparición de lesiones, derivadas de las alteraciones estructurales del pie.

  • Planificar los cuidados podológicos en los niveles precompetitivo, competitivo y postcompetitivo.

  • Tratar, desde el punto de vista ortésico, las deficiencias o alteraciones propias del pie.

  • Evaluar el calzado deportivo así como la optimización del mismo.

  • Tratar las lesiones y patologías propias del pie